Alex Morillo fue uno de los últimos jugadores en incorporarse a la pretemporada. Atendió asuntos personales antes de reportarse y asumir como uno de los líderes de la tripulación.

A pesar del poco tiempo, pudo adaptarse rápidamente al esquema de trabajo tanto del entrenador, como la dinámica de sus compañeros. Tanto así, que ya tiene suficientes argumentos como para esperanzarse por lo visto, más allá del rendimiento del equipo en las primeras de cambio en la Copa de la Superliga Profesional de Baloncesto de Venezuela.

El base armador manifestó sentir satisfacción por cómo ha sido tratado dentro de la escuadra sideral y no esconde su deseo por ver brillar a todos los jóvenes que tiene a su mando, para que ello se convierta en éxitos instantáneos y poder trascender tan pronto como en este mismo certamen.

“Aquí todos tienen el deseo de superarse, de crecer. Yo pienso que ellos van a hacer su parte y nosotros nuestra parte para que el equipo llegue a donde tenga que llegar”, manifestó Morillo luego de sus primeros cuatro compromisos oficiales como supersónico.

El oriundo del estado Aragua, distinto a otros equipos en los que ha estado y todavía a una corta edad, le ha tocado fungir como mentor y ejercer liderazgo junto con Tulio Cobos, para sobrellevar una plantilla remozada de talento joven, aunque con carencias de veteranía. Hasta ahora, ha sabido desenvolver el papel de muy grata manera, motivo que no ha hecho más que entusiasmar y motivar a continuar esforzándose para ayudarlos a conseguir los objetivos planteados.

“Los éxitos van a llegar, estamos trabajando bien fuerte para ello, tenemos la fé que con esa humildad y nobleza que caracteriza a este equipo, que me recibió de muy buena manera, lo vamos a lograr”, recalcó el popular “Morillito”.