La colectividad que imperó en el juego de Supersónicos, después de que 11 de los 12 jugadores que vieron acción anotaran al menos 3 puntos, no fue suficiente para salir airosos y por el contrario terminar con una difícil derrota de 76 a 74 frente a Cangrejeros de Monagas. 

Fue un partido de altos y bajos. El inicio se presentó vertiginoso para ambas escuadras, con cambio de lideratos constantes y alto porcentaje de aciertos. Así se consumaron los primeros 10 minutos y los espaciales se quedaron con la pizarra 24 a 22.

Para el segundo cuarto la balanza siguió inclinada para la nave supersónica. Trabajo colectivo, incluso gran aporte de la banca llevó a los crustáceos a replantearse y solicitar al menos un par de descuentos de tiempo antes de lo planificado. El parcial favoreció de nuevo a Supersónicos que amplió la diferencia a un 44 a 37 para marcharse al entretiempo.

Después del descanso, Cangrejeros salió a por todas y causó severos daños. Una corrida de 7 a 0, obligó al profesor José Gallardo a pedir un prematuro “timeout” y rearmar sus filas. Supersónicos intentó reaccionar, de la mano del joven Yeferson Guerra, pero se encontró siempre con una escuadra oriental que se defendía con todo; tanto así, que sobre los minutos finales del tercer capítulo, pudo darle vuelta al tanteador y agenciarselos con un sólido 63 a 57.

Consciente de la importancia del enfrentamiento, Gallardo y sus muchachos salieron con todo para ese último y cuarto tramo definitivo. Distinto a lo ocurrido en el cuarto anterior, fue Supersónicos el que arremetió fuerte y poder así incluso retomar el liderato de la pizarra.

Desde ese punto, a mediados del periodo, la paridad cobró nuevamente protagonismo. Intercambios de canastas. Defensas implacables. Errores no forzados iban y venian en ambos costados de la cancha y así se llegó hasta el último minuto de desafío.

Fue allí, donde una costosa perdida de balón en el centro del rectángulo de juego y un rebote ofensivo dominado por Cangrejeros, dejó a Supersónicos encomendados a una épica jugada que los salvara de una inminente caída. Con menos de 3 segundos por jugar, Alexander Morillo ejecutó un disparo desde la larga distancia sobremarcado, en el que el balón coqueteó con el aro, pero que no entró y con ello fulminó cualquier esperanzas de triunfo.

Fue de esa manera, como los mirandinos colocaron su récord en 3 victorias por 5 reveses y complicaron sus opciones de avanzar, que dependen en su mayoría de sí mismos, si logran transitar con éxito el camino final, en el que tendrá dos duros escollos como lo son Gladiadores de Anzoátegui y Guaiqueríes de Margarita.

Una de las notas más altas del compromiso, la puso el novicio Yeferson Guerra. El 2bebé” como lo apodan sus compañeros, conquistó el primer doble-doble de su incipiente carrera como profesional.

El joven de apenas 18 años de edad anotó 18 unidades, con 2 de 2 en tiros de 3 puntos, y capturó hasta 11 rebotes, de los cuales 6 fueron ofensivos.

Alejandro Bernal con 12 y Tulio Cobos con 11 tantos, respectivamente, secundaron a Guerra entre los líderes ofensivos.